Maximiliano Salas pasó este lunes por el predio de Racing, saludó al plantel y cuerpo técnico, recogió sus pertenencias y se despidió con la mira puesta en su inminente arribo a River. Sin embargo, aunque se esperaba que hoy mismo se ejecutara la cláusula de rescisión de ocho millones de euros para cerrar la operación, el dinero todavía no fue transferido y la firma deberá esperar al menos algunas horas más.
El delantero, una de las prioridades de Marcelo Gallardo para este mercado de pases, ya le dio el sí al entrenador y solo resta formalizar la salida. Ante la negativa de Racing a negociar una venta, River optó por abonar el monto estipulado en el contrato para liberar al jugador y así convertirlo en el primer refuerzo para un semestre que tendrá como gran objetivo la Copa Libertadores.
En Núñez tienen todo listo para recibirlo. El plantel comenzará la pretemporada este miércoles en el predio de Ezeiza, y aunque Salas aún no se realizó la revisión médica, se espera que esté presente el jueves, siempre que la cláusula quede formalmente ejecutada en las próximas horas.
Para que eso ocurra, debe intervenir un escribano, ya sea de forma presencial en Futbolistas Agremiados o mediante una carta documento firmada por el jugador en la que se soliciten los datos de la cuenta bancaria de Racing para efectuar el pago. Hasta que eso no suceda, el pase no quedará oficializado.
Salas, de perfil zurdo, tenía una negociación avanzada con Racing para extender su vínculo hasta diciembre de 2028 con una mejora salarial incluida, pero la irrupción de River y el llamado personal de Gallardo modificaron sus planes. El ofrecimiento del Millonario, sumado al deseo del jugador, terminaron por inclinar la balanza.
En Avellaneda no hubo declaraciones oficiales, pero puertas adentro habría malestar por el modo en que se produjo la salida. En el fútbol argentino no es habitual que un club ejecute la cláusula de rescisión de un jugador que milita en otra institución del país, precisamente para evitar roces entre dirigencias.
Gallardo fue consultado sobre un supuesto enojo de Diego Milito, presidente de Racing, por haber contactado al futbolista directamente. El entrenador descartó cualquier conflicto y aclaró que, pese a compartir eventualmente partidos de pádel, Milito no le manifestó ningún malestar por el tema.
Mientras tanto, River acelera los trámites para cerrar la operación y contar cuanto antes con su nuevo refuerzo. Salas ya se despidió de Racing y solo espera el paso formal que lo transforme, oficialmente, en jugador del Millonario.









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