La Gloria visita a San Lorenzo sin su capitán Fernando Alarcón, expulsado, y con la obligación de mostrar otra cara tras el 0-4 ante Unión.
Instituto atraviesa días de replanteos en La Agustina. El duro 0-4 sufrido en Santa Fe frente a Unión encendió alarmas y obligó al plantel a mirar hacia adentro. Este sábado, desde las 14.30 en el Nuevo Gasómetro, la Gloria enfrentará a San Lorenzo por la sexta fecha del Clausura, con la necesidad de cambiar rápido la imagen.
El entrenador Daniel Oldrá no tiene demasiado margen y deberá introducir variantes. La más importante será la ausencia obligada del capitán Fernando Alarcón, expulsado ante el Tatengue. Su lugar abre la competencia entre dos zagueros: Nicolás Zalazar, central derecho de 1,85 metros que llegó a préstamo desde Junior de Barranquilla, y Agustín Bravo, defensor zurdo de 24 años con pasado en Atlético de Rafaela y Rosario Central.
Bravo aún no debutó en Instituto, pero aparece como la opción más natural, ya que puede ocupar el perfil izquierdo de la defensa. Con 53 partidos en la Primera Nacional y una dura lesión de ligamentos superada en su etapa en Central, es visto en Alta Córdoba como una apuesta de mediano plazo, con proyección y salida limpia desde el fondo.
De todas formas, no sería el único cambio. La magnitud de la derrota ante Unión deja en claro que Oldrá deberá mover varias piezas para encontrar respuestas en un equipo que alterna buenas intenciones con rendimientos irregulares.
El reto es grande: San Lorenzo, en su cancha, siempre exige al máximo. Para Instituto será la chance de enviar un mensaje fuerte: demostrar que lo ocurrido en Santa Fe fue solo un tropiezo y no el inicio de una pendiente peligrosa.









Comments are closed